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La Antipsiquiatría

La Antipsiquiatría fue un movimiento  a nivel global surgido en la década de los 70 del pasado siglo,  (quizá uno de esos primeros movimientos globales que ahora vemos tan común),  en donde se cuestionaba el trato a los enfermos mentales desde la psiquiatría, la psicología y desde la intervención social más tradicional. Métodos como  el electroshock, la lobotomía, los encierros aislados, amarrados, sin posibilidad de moverse, internamientos involuntarios o castigos, eran utilizados con personas que padecían enfermedades mentales, en especial con personas que padecían esquizofrenia. El trato que se daba a estos pacientes fue puesto en duda desde la defensa de los derechos humanos.

Este movimiento se plantea en un momento de la historia de occidente en el que por un lado se encuentran dos bloques en lucha, dentro de la guerra fría,  el capitalismo y el comunismo, y por otro dentro del bloque capitalista se cuestionan y critican los valores que en el último periodo  habían dominado a esta sociedad. Aparece la contracultura, los enfrentamientos contra la autoridad, la reivindicación de los derechos humanos en colectivos que hasta ese momento habían sido apartado de cualquier derecho, como son las minorías étnicas, las personas con orientación homosexual, las mujeres y en relación a la psiquiatría, los/as personas denominadas “enfermos/as mentales”. Es en relación a este colectivo donde surge el movimiento de la Antipsiquiatría  que critica y cuestiona lo que hasta ese momento estaba establecido tanto a nivel de tratamiento como a nivel de derechos del paciente.

David Cooper, Ronald D. Laing , ambos desde Inglaterra y Franco Basiglia en Italia, son los máximos exponentes de este cambio de perspectivas hacia la enfermedad mental, quienes alzaron la voz para un tratamiento más humano desde las instituciones psiquiátricas, y para un cuestionamiento de la psiquiatría biologicista (basada en lo orgánico, lo biológico, los genes,…) viendo en la educación una parte fundamental del problema de estas enfermedades. Otros autores también han defendido esta perspectiva, como  los piscoanlistas  Bruno Bettelheim y  Alice Miller,  el sociólogo Ervin Goffman o el filósofo Michel Foucault.

No solo se cuestionó desde la política los valores tradicionales y se fomentó el librepensamiento, sino que desde las diferentes formas de conocimiento se dejaba explorar, criticar, dudar y debatir cual era la causa de los fenómenos que en la realidad se dan, en concreto la causa de la enfermedad mental. La cuestión era el origen de esa enfermedad mental ¿biológica, orgánica, fisiológica,  ambiental, educativa, social,…?

Desde este libre pensamiento, se cuestionó a las instituciones como parte de un sistema que rechaza y no actúa de forma adecuada a las necesidades de la persona, pero además  también se cuestionó a la institución social por excelencia, la familia, como causa y base de la patología que padecían estas personas. La idea principal era que la familia es una de las causas fundamentales de los trastornos y conflictos psicológicos debido a  la educación y al trato recibido desde los progenitores a los pacientes, que en su momento fueron niños/as y adolescentes educados en un ambiente psicopatógeno (provocador de patología).

En resumen, tres fueron los aspectos que más se criticaron respecto a los pacientes con enfermedad mental (y no enfermos mentales):

  1. El trato dado en hospitales y psiquiátricos, respecto a los métodos utilizados para la curación, como eran electroshock, lobotomías, fuertes tratamientos farmacológicos y las condiciones de vida dentro del psiquiátrico, como los encierros en celdas, inmovilizaciones o castigos.
  2. Por otra parte se criticó el poder de las compañías farmacéuticas, que  en la actualidad poseen un mayor poder en influencia que en la época de la Antipsiquiatría.  Existen  muchos intereses por parte de esta industria para que la psiquiatría siga orientada  hacia  este tipo de tratamiento, aunque en realidad no hay un conocimiento exacto de las causas de la enfermedad mental, adjudicándola a la fisiología orgánica, desde estudios pagados por estas farmacéuticas. Mpumfeedzamuspo . Es decir, las farmacéuticas (uno de los mayores negocios del mundo  occidental) siguen financiando y asegurándose de que los estudios sobre la enfermedad mental den como resultado la necesidad del tratamiento farmacológico por encima de otro tratamiento. server headers . Deberíamos plantearnos o cuestionarnos que si  alguno de estos estudios dieran datos contrarios a los intereses de las farmacéuticas, ¿se publicarían realmente?.
  3. La última crítica y más polémica fue hacia las familias, en donde se cuestionó el tipo de educación y trato recibido por el/la paciente en su infancia y que habría provocado las alteraciones en la etapa adulta. En este sentido el psiquiatra Ronald D.Laing planteó que la esquizofrenia podía deberse a un tipo de progenitores que denominó “esquizógenos”, los cuales debido a la comunicación y educación hacia su vástago provocarían en este una crisis existencial que sobre todo se  refleja  en los primeros años de la juventud.

Hoy por hoy estas teorías se rechazan, son vistas como de otra época y la familia ha vuelto a ser incuestionable. Si nos fijamos en la evolución que sufrió el análisis de la patología, se pasó de culpabilizar primero al paciente, luego a los progenitores y más tarde a “entidades” que salvaguardaban a la familia y que,  por lo menos, no se responsabiliza al enfermo, esta vez se responsabiliza a los genes, al organismo y a la fisiología.

Según las teorías actuales, las anteriores teorías “ya se han superado”, pero es una superación sin una demostración firme, clara, con datos contrastables. Se afirma superar el pasado como si ya no hubiera que fijarse en estas teorías “retrógradas”.  Supongo que la historia se repite y en un futuro se volverá a cuestionar a la familia y a la educación recibida en los años de formación del individuo como algo fundamental en el desarrollo de patologías, aunque de momento son pocas las voces que se hacen ese cuestionamiento, si bien siguen apareciendo libros como “TE JODEN VIVO. CÓMO SOBREVIVIR A LA FAMILIA” de Oliver James (2008)  O “MODELOS DE LOCURA: APROXIMACIONES PSICOLÓGICAS, SOCIALES Y BIOLÓGICAS A LA ESQUIZOFRENIA” . Varios Autores. (2006). Libros que vuelven a plantear la cuestión tan rechazada por la psicología y la psiquiatría hoy ¿qué responsabilidad tiene la familia en la enfermedad mental?.

One Response to La Antipsiquiatría

  1. Michel Foucault 24 enero, 2014 at 10:49 #

    Enhorabuena por el texto. Clasificar el pensamiento de Foucault (1926-1984) es un verdadero problema. O al menos eso es lo que pretenden hacer creer quienes se lo han tomado como asunto serio: el de la clasificación, no a Foucault, por supuesto.