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¿por qué nos gusta el cine?

El cine  es hoy en día un fenómeno cultural imprescindible en nuestras sociedades y en apenas un siglo ha desbancado a otras expresiones artísticas pasando a ser, junto con la música, el arte más popular a nivel mundial.

EL CINE FORMA PARTE DE NUESTRA CULTURA PERO TAMBIÉN DE NUESTRA VIDA PERSONAL, DE NUESTRA BIOGRAFÍA

Esta aceptación, seguimiento y aplauso del público tiene su origen en lo que representa el cine para el ser humano. Cada uno de nosotros tiene películas que le recuerdan su vida, con las que sintió y se emocionó, con las que aprendió y disfrutó, con las que imaginó y soñó. El cine forma parte de nuestra cultura pero también de nuestra vida personal, de nuestra biografía, ¿quién no tiene una película favorita que en cierta forma es parte de su vida?

Este artículo pretende exponer las características del cine en relación a las necesidades psicológicas del ser humano, ya que en muchas ocasiones satisface estas necesidades como no lo hace otra expresión artística: El aprendizaje, la preparación, la identificación, la conciencia de existencia, el reconocimiento de los deseos, la revisión de traumas,…son algunos de los fenómenos psicológicos que se dan cuando un espectador mira “una simple pantalla” con imágenes en movimiento y un sonido que las acompaña.

El  ser humano necesita representar la realidad de forma artística y también disfruta siendo observador de estas obras. No hay quien no sienta placer por una u otra expresión artística. Pero esto nos ocurre desde los primeros años de nuestra vida. A la edad de año y medio o dos años, justo cuando aparece la primera identidad y nos damos cuenta de que existimos, de que somos alguien, comenzamos a jugar con la realidad, creando y recreando, como verdaderos artistas.

En su desarrollo personal el/la niño/a irá conociendo sobre el mundo y sobre sí mismo/a, utilizando principalmente el juego como método de aprendizaje. Una de las apariciones más importantes en ese desarrollo psicológico es el juego simbólico, en donde el/la niño/a recreará la realidad que le rodea para una mejor comprensión y asimilación de lo que le va sucediendo (ver también “El juego en la educación“).

En esos primeros años, cuando le ocurre algo importante emocionalmente al niño, utilizará este tipo de actividad lúdica como forma de aprendizaje. Con el juego simbólico representará  una y otra vez la escena traumática que ha vivido para lograr una mejor comprensión del mundo. Un ejemplo es cuando el padre o la madre se enfadan y regañan fuertemente al niño y él mismo más tarde empezará a reprender a sus muñecos repitiendo las frases que se le han dicho: “esto no se hace”, “te has portado muy mal”, “tienes que comerte todo”,etc. El/la niño/a creará una escena que replica esa situación emocionalmente tensa con el fin de normalizar la experiencia vivida. Así también será consciente de su existencia, “viéndose” desde fuera en esa representación, cuando psicológicamente se identifica con el muñeco y él mismo toma el papel de la madre o el padre.

EL CINE NOS AYUDA A RECREAR MOMENTOS EMOCIONALES TENSOS QUE HEMOS PODIDO VIVIR, PERO TAMBIÉN NOS AYUDA A PREPARARNOS PARA ESAS SITUACIONES

Cuando los juegos simbólicos son más complejos y participa con más niños en su realización, recreará escenas de la vida cotidiana como es: jugar a mamas y papas, a la escuela o a las profesiones, que suelen coincidir con la de sus padres o con las personas más cercanas (profesores, médicos, etc).  Gracias a ello, el/la niño/a se anticipa y aprende cómo es la realidad, cuál será su  forma de vida cuando llegue a adulto/a, en qué trabajará, cómo será una familia, cómo vivirá o cómo se sentirá en ciertas situaciones.

Estos juegos simbólicos nos pueden recordar a la representación artística que surgió en la Grecia Clásica: el teatro; que después ha servido, junto con otras artes y técnicas, para la creación del cine. El teatro y el cine han satisfecho al ser humano esa necesidad de comprensión y recreación de la realidad, como cuando somos niños, pudiendo jugar con la realidad para lograr un mayor acercamiento a ella.

En definitiva, el cine nos ayuda a recrear momentos emocionales tensos que hemos podido vivir pero también nos ayuda a prepararnos para esas situaciones.

Imaginemos que  he vivido la muerte de un familiar muy cercano: ha sido un momento difícil en mi vida y aún tengo momentos de recordarlo amargamente, sabiendo que me cuesta hablar de ello. En el presente estoy viendo película que me gusta y me meto “emocionalmente” en ella. Cuando al personaje con el que me identifico le ocurre esta tragedia antes mencionada, ver esta escena me hará pasar de nuevo psicológicamente por la situación. Esto me podrá ayudar, en una especie de proceso terapéutico, a sacar mis  emociones, que en un principio he reprimido o negado. Es cuando comienzo a llorar sin apenas darme cuenta.

ESTOS JUEGOS SIMBÓLICOS NOS PUEDEN RECORDAR
A LA REPRESENTACIÓN ARTÍSTICA QUE SURGIÓ EN LA GRECIA CLÁSICA: EL TEATRO

Tengamos siempre presente que el cine es como un juego simbólico creado por profesionales y con grandes recursos.  Ante estas escenas emocionales, si el director ha realizado un buen trabajo en la creación de los personajes y escenas, veremos en la sala de cine como las personas  en cierta forma sufren e incluso lloran, cada una por sus razones, aunque el hecho es ficticio o irreal: No es verdad lo que nos muestra la pantalla, pero el espectador se deja llevar y su mente actúa “como si fuera verdad”.  Si pusiéramos en ese mismo instante a un observador objetivo (sin que se haya metido en “la trama”)contemplando, no la película, sino la reacción del público, esta persona captaría la escena como absurda. Personas que lloran, padecen o se alegran y ríen, por el simple hecho de mirar unas imágenes con sonido.En los casos en que no hayamos vivido esta situación traumática nos ayudará a prepararnos o ponernos en la situación “y si…” viviendo emocionalmente esa circunstancia que en el futuro puede que suceda. Cuando nos ocurra, nuestra mente ya habrá elaborado en cierta forma ese momento y no nos sorprenderá tanto, ya que en su momento admitimos que en la realidad era posible que sucediera tal hecho.

La Rosa Púrpura del Cairo

Si comparamos esta escena con los juegos que realizan los niños y niñas cuando descubren la muerte, en donde dramatizan una y otra este tipo de escenas, podemos verlo como muchas veces  ven los adultos cuando contemplan sus juegos, pensando que “están haciendo el tonto”, o podemos ver que lo que están realizando es una mejor comprensión de este fenómeno difícil de admitir y también una preparación para un posible futuro.

A este respecto, en comparación con el niño, el adulto ha dejado a un lado la participación activa en los juegos simbólicos, dejando de imaginar y de soñar  escenas y situaciones desde el “y si…” y acude al cine o el teatro para participar pasivamente de esas representaciones. El adulto será un actor pasivo, viviendo situaciones de forma virtual.

EN EL PSICODRAMA SE REPRESENTAN ESCENAS
RELACIONADAS CON LA VIDA DEL PACIENTE

En el ámbito de la psicoterapia es muy conocida la orientación llamada Psicodrama, terapia en donde se representan escenas relacionadas con la vida del paciente. En el psicodrama lo que pretende  el terapeuta es mejorar la comprensión de las situaciones vividas por el paciente, darse cuenta de sus sentimientos, motivaciones y pensamientos, recuperar aspectos dolorosos que no pudo asimilar ni comprender en su momento,  o ensayar, aprender y prepararse para actuar en situaciones venideras. Todo esto lo hace el niño espontáneamente en el juego simbólico y todo esto lo realiza el espectador pasivamente, cuando contempla una película.

Pero retomemos de nuevo nuestro objeto de estudio, el cine. Viendo esa intensidad con la que vivimos en algunos momentos las películas,  habría que preguntarse cómo nos metemos tanto en ellas, cómo conectamos tanto intelectualmente pero sobre todo emocionalmente con los personajes de la película. Estas preguntas mejor las respondemos en….EL PRÓXIMO CAPÍTULO:  CONTINUARÁ  O…           

 

 

 

 

 

2 Responses to ¿por qué nos gusta el cine?

  1. Carlos 24 junio, 2014 at 4:18 #

    Yo DETESTO el cine…

  2. Alejandro 13 junio, 2015 at 18:18 #

    El cine es fascinante, algunos filmes más que otros, empero como simple espectadores nos reserva una múltiple funciónalidad que aún no desciframos en su totalidad. Después de todo es un arte novel. Desde la identificación con los personajes y las situaciones hasta el aprendizaje por sugerencia de la trama cinematográfica cumple con todas las finalidades del proceso comunicativo en sus diferentes modalidades. La faceta lúdica que nos brinda, tal como ustedes la analizan, es muy interesante para ampliar la experiencia humana. Muy aparte de la situación de espectador especializado en procesos de comunicación donde hallamos otra riquísa beta de experiencias y aprendizajes creativos. Felicitaciones por el blog y las fotos.